En Argentina, más de 150.000 cartoneros y recicladores informales recuperan entre el 50% y el 90% del material que efectivamente se recicla. Son el eslabón más importante de la cadena de reciclaje, pero paradójicamente son los más excluidos: sin cuenta bancaria, sin historial crediticio, sin acceso a beneficios formales y cobrando en efectivo sin comprobante.
El sector informal del reciclaje en América Latina
América Latina tiene entre 3,8 y 4 millones de recicladores informales según estimaciones del BID y WIEGO (Women in Informal Employment: Globalizing and Organizing). En Argentina, la cifra se estima entre 100.000 y 200.000 personas, aunque los números exactos son difíciles de establecer porque, por definición, la informalidad escapa a los registros oficiales. Estos trabajadores —conocidos como cartoneros, cirujas, recuperadores urbanos o recicladores de base— recorren las calles con carros o vehículos precarios, separan materiales de la basura, los clasifican y los venden a acopiadores intermediarios. El precio que reciben por kg varía enormemente según la zona, el intermediario y la coyuntura del mercado. No tienen poder de negociación individual y suelen aceptar lo que el acopiador ofrece. A pesar de este contexto adverso, su trabajo es esencial: sin ellos, la tasa de reciclaje de Argentina caería a niveles mínimos. Las plantas de reciclaje dependen del material que los recuperadores recolectan, separan y acondicionan. Las marcas que reportan recuperación de envases dependen, directa o indirectamente, de esta fuerza de trabajo invisible. Reconocer y dignificar su rol es el primer paso para construir un sistema de reciclaje justo y sostenible.
Barreras para la inclusión financiera
- Sin cuenta bancaria: la mayoría de los recicladores informales no tiene cuenta en ninguna entidad bancaria ni fintech. Los requisitos de apertura de cuenta (documentación, domicilio comprobable, ingresos demostrables) excluyen a quienes viven en situación de vulnerabilidad o no pueden demostrar un ingreso formal estable.
- Sin ingresos formales demostrables: al cobrar en efectivo y sin recibos, los recicladores no pueden demostrar ante ninguna institución cuánto ganan. Esto les impide acceder a créditos, alquilar formalmente una vivienda, solicitar una tarjeta de crédito o incluso abrir una cuenta bancaria básica en muchos casos.
- Sin historial crediticio: al no existir en el sistema financiero formal, los recicladores tienen score crediticio cero. Esto los excluye automáticamente de cualquier producto financiero: préstamos personales, financiación de herramientas de trabajo, seguros, planes de ahorro y hasta planes de telefonía celular.
- Economía exclusivamente en efectivo: toda la cadena de valor del reciclaje informal opera en efectivo. El reciclador vende al acopiador y cobra en billetes. No hay recibo, no hay registro, no hay trazabilidad del pago. Esto genera inseguridad física (robo), imposibilidad de ahorro formal y exclusión de herramientas como transferencias, débito automático o compras online.
- Falta de documentación actualizada: algunos recicladores tienen DNI vencido, no tienen comprobante de domicilio actualizado o tienen irregularidades migratorias que les impiden acceder a servicios financieros y beneficios estatales. La barrera documental es a menudo el primer obstáculo que hay que resolver.
¿Cómo la tecnología rompe estas barreras?
- Wallet digital sin requisitos bancarios: una billetera electrónica que se abre con DNI y un celular, sin necesidad de cuenta bancaria previa, comprobante de domicilio ni recibo de sueldo. El reciclador recibe sus pagos directamente en la wallet, puede ver su saldo en tiempo real y usar los fondos para compras o transferencias.
- Tarjeta prepaga para compras en cualquier comercio: una tarjeta física (MasterCard, Visa) vinculada a la wallet digital que permite al reciclador comprar en supermercados, farmacias, ferreterías y cualquier comercio que acepte tarjeta. Es, para muchos, el primer instrumento financiero formal de su vida.
- Historial de ingresos verificable y automático: cada pago que el reciclador recibe por su trabajo queda registrado digitalmente con fecha, monto, tipo de material y kilogramos. Este historial acumulado funciona como un "recibo de sueldo" informal que puede presentarse ante instituciones para demostrar capacidad de pago.
- Identidad laboral formal dentro de la plataforma: el reciclador tiene un perfil verificado con nombre, foto, zona de operación, calificaciones de usuarios, volumen de material recolectado e historial de actividad. Esta identidad digital lo distingue como profesional del reciclaje y le da visibilidad y reconocimiento.
- Acceso a beneficios y programas estatales: al tener identidad verificada, historial de ingresos y wallet digital, el reciclador puede acceder a programas de asistencia, seguros, ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo) y beneficios jubilatorios que antes le estaban vedados por la informalidad.
La Tarjeta Reaquila MasterCard
La Tarjeta Reaquila MasterCard es el primer instrumento financiero diseñado específicamente para recicladores en América Latina. Funciona como una tarjeta prepaga internacional vinculada a la wallet digital de Reaquila. Cada vez que un recolector completa un retiro, el pago se liquida automáticamente en su wallet y queda disponible para usar con la tarjeta en cualquier comercio del país y del mundo que acepte MasterCard. No requiere cuenta bancaria, no tiene costo de mantenimiento y no exige ingresos mínimos. El reciclador puede retirar efectivo en cajeros automáticos de la red Banelco y Link, hacer compras presenciales y online, pagar servicios y transferir dinero a otras wallets. Pero más allá de la funcionalidad financiera, la tarjeta representa algo mucho más profundo: es el reconocimiento formal de que el reciclador es un trabajador con derechos, con ingresos demostrables y con acceso a las mismas herramientas financieras que cualquier otro ciudadano. Es la materialización de la inclusión financiera aplicada al sector que más la necesita.
Impacto social de la inclusión financiera
La inclusión financiera de los recicladores tiene un efecto multiplicador que va mucho más allá del acceso a una tarjeta. Cuando un cartonero tiene ingresos trazables, puede alquilar una vivienda formalmente en lugar de depender de arreglos informales precarios. Cuando tiene historial de pagos, puede acceder a un crédito para comprar un vehículo mejor que le permita trabajar de forma más eficiente y segura. Cuando tiene identidad laboral verificada, puede inscribir a sus hijos en programas educativos que requieren documentación del ingreso familiar. La dignificación del trabajo de reciclaje a través de herramientas financieras formales produce un círculo virtuoso: más formalización atrae más recicladores al sistema, más recicladores generan más volumen de material recuperado, más material recuperado fortalece la cadena de reciclaje y más cadena de reciclaje genera más oportunidades de trabajo formal. Es economía circular aplicada no solo al material, sino a las personas.
El camino hacia adelante
Escalar la inclusión financiera de recicladores requiere la colaboración de múltiples actores: fintechs que desarrollen productos financieros adaptados a las necesidades del sector, marcas que canalicen sus inversiones de EPR a través de plataformas que incluyan al reciclador formal, municipios que incorporen a los recuperadores en sus programas de gestión de residuos con herramientas digitales, y reguladores que reconozcan la wallet digital y el historial de transacciones como documentación válida para acceder a beneficios y servicios. Reaquila ya está recorriendo este camino en Argentina, con más de mil recolectores activos que usan la wallet y la tarjeta prepaga como su herramienta financiera principal. El objetivo para los próximos años es llegar a 10.000 recicladores bancarizados en Argentina y expandir el modelo a otros países de la región donde el sector informal del reciclaje enfrenta las mismas barreras. Si querés conocer más sobre el programa de recolectores, visitá /cartoneros/ donde encontrás toda la información sobre requisitos, beneficios y cómo sumarte. Para instituciones y SIGs interesados en integrar recuperadores a sus programas, visitá /sistemas-sig/ donde explicamos cómo funciona la integración operativa y financiera.