Un edificio genera entre 10 y 50 veces más residuos que una casa individual. Implementar la separación en origen en propiedad horizontal requiere coordinación, pero no tiene que ser complicado. Un protocolo simple y claro resuelve el 90% de los problemas.
El desafío de los edificios
En una casa, la separación depende de una sola familia. En un edificio, depende de decenas de unidades con distintos niveles de compromiso. Por eso el protocolo debe ser simple, visible y sostenido por el consorcio, no por la buena voluntad individual.
Paso 1: Zonas de acopio diferenciado
- Destinar una zona del cuarto de residuos o hall de entrada para reciclables
- Usar contenedores diferenciados y claramente identificados por material o color
- Ubicarlos cerca de donde los vecinos depositan los residuos convencionales
- Asegurarse que el encargado sepa qué hacer con cada contenedor
Paso 2: Comunicación a los residentes
- Circular o mail explicando qué va en cada contenedor con ejemplos visuales
- Cartel en el cuarto de residuos con la guía de materiales aceptados
- Recordatorio en el grupo de WhatsApp del edificio cada inicio de mes
- Incluir el tema en la reunión de consorcio anual
Paso 3: Coordinación con el recolector
Con Reaquila, el consorcio puede programar retiros regulares según la frecuencia de generación del edificio. El recolector retira directamente desde el cuarto de residuos o hall, sin que los vecinos tengan que hacer nada adicional. El administrador recibe reportes de kg recuperados para las actas del consorcio.