Las clínicas y sanatorios enfrentan los mismos desafíos que los hospitales pero a menor escala. La clave está en separar correctamente los residuos comunes reciclables sin interferir con los protocolos de higiene y seguridad que rigen en los establecimientos de salud.
Materiales típicos del sector
Volumen estimado
Una clínica mediana genera entre 300 y 800 kg de residuos comunes reciclables por mes.
El problema
El temor a mezclar residuos patogénicos con comunes hace que mucho material reciclable termine en la bolsa roja por precaución excesiva.
La solución Reaquila
Definimos claramente qué residuos de cada área son reciclables, instalamos contenedores diferenciados en zonas seguras y capacitamos al personal con protocolos validados por el comité de infecciones.
Beneficios clave
- 1Protocolos de separación validados para entornos de salud
- 2Ahorro significativo en costos de tratamiento de patogénicos
- 3Cumplimiento normativo documentado
- 4Capacitación con foco en bioseguridad
- 5Certificados de gestión ambiental para acreditaciones
Caso de uso
Una clínica de 40 camas implementó la separación con Reaquila y logró derivar el 35% de sus residuos comunes a reciclaje, reduciendo un 20% los costos de tratamiento de patogénicos al dejar de mezclar corrientes.