Los hospitales generan dos grandes corrientes de residuos: patogénicos (que requieren tratamiento especial) y comunes, que incluyen una enorme cantidad de reciclables. El desafío es separar correctamente entre ambas corrientes, maximizando el reciclaje sin comprometer la seguridad sanitaria.
Materiales típicos del sector
Volumen estimado
Un hospital de 100 camas puede generar entre 1.000 y 3.000 kg de residuos comunes reciclables por mes.
El problema
La confusión entre residuos patogénicos y comunes lleva a que materiales reciclables terminen en la bolsa roja, multiplicando los costos de tratamiento especial.
La solución Reaquila
Capacitamos al personal para diferenciar residuos comunes reciclables de patogénicos. Instalamos puntos de acopio en áreas no clínicas (administración, cocina, depósitos) y gestionamos retiros con protocolos de bioseguridad.
Beneficios clave
- 1Reducción drástica del volumen de residuos enviados a tratamiento patogénico
- 2Ahorro en costos de disposición de residuos patogénicos (hasta 10 veces más caros)
- 3Cumplimiento de la Ley 154 de CABA y normativas provinciales
- 4Capacitación certificada para el personal de salud
- 5Trazabilidad y certificados de disposición final
Caso de uso
Un hospital privado de 80 camas en zona norte separó residuos comunes reciclables del flujo patogénico con Reaquila. En 6 meses, redujo un 30% el volumen enviado a tratamiento especial, ahorrando millones en costos.