Los hostels tienen un público joven y viajero, generalmente sensibilizado con temas ambientales. El desafío es que el volumen de residuos es menor que un hotel pero la diversidad es alta, y el espacio para contenedores suele ser muy limitado.
Materiales típicos del sector
Volumen estimado
Un hostel de 40 camas genera entre 80 y 200 kg de reciclables por mes.
El problema
El espacio reducido no permite tener muchos contenedores y los huéspedes cambian cada 2-3 días, imposibilitando una educación ambiental profunda.
La solución Reaquila
Instalamos un punto de reciclaje compacto y visual en el área común, con diseño atractivo que invite a participar. La señalética con íconos universales funciona sin importar el idioma del huésped.
Beneficios clave
- 1Punto de reciclaje compacto y con diseño atractivo
- 2Señalética universal sin barrera de idioma
- 3Costo accesible adaptado al presupuesto hostelero
- 4Los huéspedes participan activamente y lo comparten en redes
- 5Valor agregado real para la comunidad viajera
Caso de uso
Un hostel de 50 camas en San Telmo instaló la estación de reciclaje de Reaquila en su cocina compartida. Los viajeros publican fotos del punto verde en Instagram, generando difusión orgánica para el hostel.